ABOGANDO POR UNA CONTRAREVOLUCION SEXUAL


por Luis Palau

PASO 22

Una mujer me escribió una carta, diciéndome: "Mi marido está en el exterior. Ha estado allí durante nueve meses y aún faltan
siete para que regrese. Me siento muy sola y necesito amor. Soy cristiana pero me doy cuenta de que soy muy débil. ¿Cómo
puedo vencer la tentación sexual?"

¿Cómo aconsejaría usted a esta mujer?

No hay respuestas fáciles. El deseo de amor y afecto llega a lo profundo del alma. La soledad también toca el corazón humano.
Uno de los casos en que se experimenta en forma más aguda es cuando alguien está separado del cónyuge por razones de
servicio militar, por trabajo, divorcio, incapacidad o muerte. Los deseos sexuales parecerían aumentar cuando el cónyuge ha
estado ausente durante un tiempo.

La Biblia habla muy claramente en lo que respecta al sexo fuera del matrimonio. Pero a veces nuestros deseos sexuales están
en total desacuerdo con esos pasajes de las Escrituras.

La reciente "revolución sexual" proclamaba con determinación que los principios bíblicos en cuanto al sexo dentro del
matrimonio habían pasado de moda y no eran válidos para nuestro día. Los proponentes de la revolución sexual decían que si
uno estaba solo y deseaba afecto, entonces uno tenía el derecho de suplir esas necesidades a través de una aventura ilícita.

La gente empleaba la siguiente lógica: Pues bien, tal vez no esté mal cometer inmoralidad bajo ciertas circunstancias. El
matrimonio a prueba, el sexo grupal, el intercambio de cónyuges y otros "experimentos" sexuales fueron haciéndose más y más
populares.

Pero algunos de los que hicieron esas propuestas ahora lamentan sus esfuerzos por promover la revolución sexual. Uno de ellos
admitió: "He aprendido que no hay juegos sin reglas." La gente puede tratar de quebrantar las leyes morales de Dios, pero
siempre tendrá que pagar las consecuencias.

Este defensor de la revolución sexual citó un estudio realizado en el que 106.000 mujeres confirmaban que a ambos lados del
Atlántico había tenido lugar una revolución en las actitudes y comportamiento sexual. ¿Cómo se sentían estas mujeres en cuanto
a dicha revolución? La mayoría estaba desilusionada, y debía vivir con el "fruto emocional que había nacido como producto de
la revolución sexual." El estudio señalaba abiertamente que bien podría estar en camino una contrarrevolución sexual.

La Biblia advierte que no debemos engañarnos porque Dios no puede ser burlado. "El hombre siempre recogerá lo que
siembre. Si siembra para satisfacer los apetitos de su naturaleza humana, estará plantando la semilla del mal y sin duda
recogerá como fruto corrupción y muerte" (Gálatas 6:7-8 BD).

La cosecha destructiva de la promiscuidad sexual de nuestra sociedad--enfermedades venéreas, cicatrices emocionales,
deserción, naufragio espiritual--ha sido un precio muy alto para los placeres momentáneos de la siembra en la carne, la siembra
para los apetitos de la naturaleza humana.

La Escritura dice que resistamos la revolución sexual satánica entregándonos a Dios (Santiago 4:7). Confiese sus pecados y
acérquese a El. Persevere cuando esté bajo tentación, recordando que Dios siempre provee una salida (1 Corintios 10:13).

Y sea usted soltero o casado, divorciado o viudo, Dios comprende sus tentaciones y necesidades particulares. Confíe en que El
suplirá "todo lo que os falte conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Filipenses 4:19).

No importa lo que hagan los demás, usted debe creer en su corazón la Palabra eterna de Dios y debe vivir de acuerdo a sus
enseñanzas y ordenanzas. Comience hoy mismo su propia contrarrevolución sexual.
Estudios bíblicos y artículos

VIVIENDO CON UN MOTIVO


por Luis Palau

PASO 20

En las últimas 24 horas, más de 11.000 personas trataron de suicidarse. Según
un informe de las Naciones Unidas, 1000 de esas personas consiguieron
quitarse la vida. Y una gran porcentaje de tales suicidios tiene lugar entre la gente
joven.
Hace varios años un compañero de escuela de mi hijo se mató de un tiro en la
cabeza. Tenía 16 años y era hijo de un médico rico y respetado. El muchacho no
había mostrado señales depresivas inusuales. Sin embargo, un día regresó de la
escuela y comenzó a llamar a algunos de sus amigos para decirles que se iba a
matar.

"Los muchachos no le creyeron," me dijo mi hijo. "Pensaron que estaba
bromeando." Pero una hora más tarde el jovencito probó a todos que estaban
errados. ¿Por qué? En parte porque sus amigos no respondieron de la manera
apropiada cuando él los había llamado. Estos otros muchachos aparentemente
creyeron algunos de los mitos referentes al suicidio.

Uno de los mitos populares es que si alguien habla de matarse, en realidad no lo
hará. El hecho es que los suicidas hablan del tema con por lo menos diez
personas antes de intentar quitarse la vida. Es precisamente lo que hizo el
compañero de mi hijo.

A veces la gente simplemente escribe una nota y luego se mata. Pero la mayoría
primero habla del asunto. Pueden tener planes específicos para el suicidio, pero
a decir verdad quieren ser rescatados. Esta quizás es la razón por la cual la
mayoría de los intentos de suicidio no son fatales--aunque pueden llegar a ser
serios. La gente quiere saber que alguien se preocupa por ella. El suicidio es
sólo su manera inmadura e impulsiva de llamar la atención.

Otros de los mitos en cuanto al suicidio es que si mencionamos, precisamente, la
palabra "suicidio" a alguien que sin dudas sufre de inestabilidad o perturbación
emocional, sembraremos esa idea en su mente. Es falso. Cuando el compañero
de mi hijo le dijo a varios amigos que iba a matarse, ellos debieron haberle
tomado en serio, y no debieron haberse reído como si todo fuera una broma.

El índice de suicidios va en aumento de manera alarmante--en todas las clases
sociales y todos los tipos de personas. Un reciente estudio reveló que, entre los
grupos profesionales, los psiquiatras tienen el índice de suicidio más alto. Y ellos
son los que, supuestamente, ayudan a quienes no tienen esperanza.

Cuando están pensando en la posibilidad del suicidio, muchos acuden a los
cristianos. Si un amigo o conocido suyo le dice algo que sugiera intenciones
suicidas, hágase de tiempo para ver a esa persona a la brevedad.

No se deje engañar por los mitos sobre el suicidio. Tal vez su amigo nunca haya
pensado en quitarse la vida, pero no tenga miedo de preguntárselo.
Si su amigo le confiesa que por cierto está pensando en acabar con su vida,
créale y actúe con rapidez, llevándolo a alguien que pueda prestarle ayuda. Pero
no deje que la persona quede fuera de su vista, en especial si tiene un plan
específico para el suicidio (método, lugar, momento). El suicidio no es un asunto
para tomar a la ligera.

¿Por qué la gente intenta quitarse la vida? Hay muchas razones: tratar de llamar
la atención, desear unirse a un ser querido muerto, enojo que se ha enraizado en
el alma, pérdida de significado en la vida, enfermedades, soledad.

Hágase el propósito prioritario de alcanzar y ayudar a sus amigos antes que las
pruebas y dificultades de la vida los abrumen. Todos necesitamos un grupo de
amigos que sea leal y nos apoye.

Jesucristo vino para que todos podamos tener vida en abundancia (Juan 10:10).
Compartamos estas buenas noticias con quienes están buscando significado a
la vida, con quienes desean tener una razón para vivir. Nosotros la tenemos--
Jesucristo mismo. Mostremos a quienes luchan con la alienación y la soledad que
alguien en verdad los ama y se preocupa por ellos. Digámosles que en la vida
hay una razón para vivir.

CONSIDERANDO EL SINDROME DE ELIAS


por Luis Palau

PASO 21

Recuerdo el caso de una mujer de 55 años que se arrojó al vacío desde su apartamento en el piso 14*. Minutos antes de su
muerte vio a un hombre lavando ventanas en un edificio cercano. Lo saludó y le sonrió; él le sonrió y le devolvió el saludo.
Cuando el hombre se dio vuelta para continuar con su trabajo, ella saltó.
Había dejado la siguiente nota sobre un escritorio muy prolijo y ordenado: "No puedo soportar un día más de esta soledad. Mi
teléfono nunca suena. Nunca recibo cartas. No tengo amigos."

Otra mujer que vivía en el mismo piso, dijo a los periodistas: "Ojalá hubiera sabido que ella estaba tan sola. Yo me siento de la
misma manera."

Usted y yo estamos rodeados de personas solas.

¿Quién experimenta soledad y desesperación? Por cierto que la persona que vive en forma anónima en una ciudad populosa.
Pero también el extranjero, el rico, el miserable, el divorciado, el padre soltero, el joven, el hombre de negocios, el profesional, el
ama de casa, el que no tiene trabajo... Nadie está inmune a la soledad.

Hasta los hombres y mujeres de Dios a veces experimentan soledad.

En el Antiguo Testamento Elías se destaca como el más dramático y vehemente profeta de Dios. Paró la lluvia, desafió a un rey
cara a cara, hizo caer fuego del cielo, mandó ejecutar a cientos de falsos profetas y predijo con exactitud la fecha en que
terminaría una sequía de tres años y medio.

Sin embargo, en el Nuevo Testamento leemos que "Elías era tan humano como nosotros" (Santiago 5:17 BD). De modo que él
también vivió momentos de angustia y soledad.

Como resultado de cuatro pasos equivocados, Elías terminó en el desierto, bajo un árbol y totalmente desesperado (1 Reyes
18:46-19:4). En primer lugar, estaba exhausto físicamente. En segundo lugar, se turbó emocionalmente. En tercer lugar, no
acudió a Dios espiritualmente. En cuarto lugar, se aisló socialmente.

Al final terminó desfalleciente bajo un árbol en un lugar desierto y lloró: "Es suficiente, Señor. Lleva mi vida. Quiero morirme."

¿Alguna vez ha sentido usted un desaliento total y se ha visto sin nadie cerca que lo anime? ¿Ha experimentado en alguna
ocasión el síndrome de Elías?

Note cómo Dios satisface cada una de las necesidades del profeta en el momento de la crisis. Físicamente, Dios le da alimento
y un buen descanso. Emocionalmente, el Señor le hace saber a Elías que su presencia está con él y lo anima. Espiritualmente,
Dios exhorta a Elías a seguirlo una vez más. Socialmente, el Señor le habla a Elías acerca de un gran número de hombres y
mujeres de Dios con quienes podrá tener camaradería y recibirá aun más ánimo.

De la misma manera, Dios quiere suplir sus necesidades personales, apreciado lector. Usted no puede vivir la vida cristiana
victoriosa en soledad y en sus propias fuerzas. Es imposible. Sólo experimentamos victoria por el poder del Cristo viviente
(Gálatas 2:20). Su presencia y su poder son particularmente evidentes cuando dos o tres se reúnen en su nombre para orar por
algo en concreto (Mateo 18:20).

Utilice su soledad o desaliento como una motivación para entregarse nuevamente al Señor. No permanezca sentado bajo el
árbol de la desesperación. Las últimas palabras de Jesucristo fueron que estaría con nosotros siempre (Mateo 28:20). El quiere
ser su mejor amigo, de modo que usted ya no se sienta solo.

Además, congréguese con el pueblo de Dios (Hebreos 10:25) y no trate de enfrentar las batallas diarias de la vida por su
cuenta. Ore con otros cristianos por sus necesidades mutuas y sus preocupaciones. Experimente el obrar de Dios en el Cuerpo
de Cristo. La victoria en la vida cristiana siempre es un esfuerzo en equipo.

¿Por qué no comienza ya mismo a vivir de esta manera? Verá cuán distinta es la vida.
Crecer en Cristo
iglesiasamaria.org

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