Ayunos cristianos

2 - TIPOS DE AYUNO


El ayuno parcial es un ayuno bíblico, Daniel 10:2 dice que el profeta
ayunó tres semanas en un ayuno parcial. No comió manjares delicados,
ni carne, ni vino.

Fueron 21 días de ayuno parcial y Daniel recibió revelación y visitación
especial de Dios. Algunos evangelistas usan este tipo de ayuno durante los
días de campaña. Sólo usan jugos de fruta cada 3 o 4 horas y así tienen
casi todo el día para orar y leer la Palabra y mantienen la energía para
ministrar. No hay duda de que esto es de gran bendición. Personas que
tienen dificultad para ayunar pueden hacer ayunos parciales mientras
claman a Dios para que les dé unción y fortaleza parar los ayunos
completos.

El ayuno parcial no es por supuesto substituto total para el ayuno
completo que es lo más efectivo y lo que fue practicado por los siervos de
Dios en los días bíblicos.

Crecer en Cristo
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AYUNO CRISTIANO - TIPOS DE AYUNO

Ayunos bíblicos

2) Tipos de ayuno

1) Importancia del ayuno
El ayuno del Señor
3) Ayunos bíblicos y su propósito
4) Temas relacionados con el ayuno
5) Como romper el ayuno
6) El ayuno del Señor

UN DIA DE AYUNO


Es bíblico hacer un día de ayuno para alcanzar crecimiento espiritual u otras bendiciones del Señor. En los días de
la ley había un día al año señalado para ayuno, el décimo día del séptimo mes. Era una santa convocación y el
pueblo se afligía delante de Dios y ofrecía ofrenda encendida a Jehová. Nadie trabajaba en ese día y el pueblo se
reconciliaba con Dios. Era un día de reposo y el pueblo se afligía delante de Dios. El ayuno comenzaba el día noveno
por la tarde y terminaba el día décimo por la tarde. De 6 de la tarde hasta las 6 de la tarde del otro día era el ayuno.
Un total de 24 horas. En ese día de ayuno el pueble se dedicaba exclusivamente a Dios. El pueblo se afligía delante
de Dios y se reconciliaba con el Señor. Sería maravilloso que las iglesias ofrecieran a menudo un día de ayuno al
Señor. El pastor y toda la congregación en el templo llorando delante de de Dios y buscando su rostro en oración.
Cuantos se llenarían del Espíritu Santo y serían transformados por Dios.
El libro de Jueces 20:26 nos dice: “Entonces subieron todos los hijos de Esrael, y todo el pueblo vinieron a la casa de
Dios; lloraron y se sentaron allí en la residencia de Jehová, ayunaron aquel día hasta la noche”.
En ese ayuno el pueblo clamó delante del Señor hasta por la noche. Es un ayuno muy similar al ayuno de un día
que ofrecen los cristianos en la actualidad. No pasemos por alto que el pueblo lloraba delante de Dios y dedicó
todo ese día hasta el anochecer al Señor. Entre los cristianos el día de ayuno más común empieza a las seis de la
mañana y termina a las seis de la tarde de ese día. Un ayuno así puede ser de gran bendición si tratamos de estar
el mayor tiempo posible en oración a Dios y en lectura de la Palabra. La palabra ayuno significa abstinencia
de alimento.
Cuando se ayuna no se puede usar ninguna clase de alimento. En un ayuno total no se puede usar jugos, café, ni
gomas de masticar, ni nada que tenga algún alimento. El agua, sin embargo no es alimento, no tiene nutriente
alguno.
En un día de ayuno lo más sensato es hacerlo sin agua ni alimento para que el sacrificio sea mayor, pero si se usara
agua por alguna necesidad especial, esto no rompería el ayuno.
Lo ideal es hacer el día de ayuno desde las seis de la mañana a las seis de la tarde, si tuviéramos que entregar antes
de las seis de la tarde por  alguna razón especial, lo podríamos hacer y por lo menos habríamos ayunado algo, y si se
acompaña con bastante oración , Dios nos premiará por ello. Lo importante es que seas dirigido por el Espíritu
Santo.
Cuando ores durante el ayuno clama al Señor para que El te guíe a Su plena voluntad y te muestre lo que debes
hacer.
Si usted propone en su corazón o siente la necesidad de hacer un día de oración y ayuno, déle la oportunidad a
Dios de convertir ese ayuno en el ayuno del Señor (El dice cuando termina el ayuno). ¿Qué tiene que hacer?
Durante ese día de ayuno clame continuamente a Dios que le dirija y si es su voluntad que tú entregues a las seis de
la tarde, que te indique hasta cuándo tú debes seguir tu ayuno. Tú ora y si a las seis de la tarde, tú notas que estás
fuerte y sin deseos de entregar, no lo hagas, sigue el ayuno orando y clamando y pidiéndole a Dios que te revele
cuándo debes entregar. En esta situación, estarás en el ayuno del Señor dirigido por El y dispuesto  a no romper el
ayuno hasta que Dios te lo revele. Puede que Dios convierta el ayuno de un día en uno de dos, de tres, o de más
días, El es quien debe dirigirte e indicarte.

AYUNO SIN AGUA


Usar agua en el ayuno no rompe el ayuno. Sin embargo, en la Biblia nos muestra ayunos sin agua y puede que
Dios te dirija a ello en alguna ocasión.
Uno de los ayunos bíblicos sin agua ni alimento fue el ayuno hecho por el apóstol Pablo acabándose de convertir.
El libro de Hechos 9:1-20 nos dice que cuando Saulo de Tarso se dirigía a Damasco a apresar a los cristianos, Jesús
se le reveló en el camino, Saulo cayó del caballo y quedó ciego, el Señor le dijo que entrará en la ciudad y se le diría lo
que había de hacer. Por tres días estuvo Saulo privado de la vista y no comió ni bebió, estuvo encerrado en ayuno y
oración clamando a Dios arrepentido de sus maldades. A los tres días Dios envió a Ananías el cual le impuso las
manos y al instante cayeron de sus ojos como escamas y recobró la vista, y fue lleno del Espíritu Santo y se levantó
y fue bautizado en las aguas. Después entrego su ayuno y se fortaleció con alimentos.
Acabándose de convertir a Cristo ayunó tres días sin agua ni alimento y Dios lo llenó del Espíritu Santo y al cabo de
pocos días comenzó a predicar la Palabra de Dios. El fruto de ese ayuno sin agua ni alimentos fue glorioso.
No es prudente desanimar a algunos recién convertidos que sienten ayunar.
El libro de Éxodo 34:28 nos habla de otro ayuno sin agua ni alimento. Moisés subió al monte Sinaí y habló cara a
cara con Jehová, Moisés estuvo allí con Jehová 40 días y 40 noches sin comer ni beber. Dios le dio allí las tablas de la
ley y al bajar del monte los hijos de Israel notaron que la piel de su rostro se había hecho radiante, por lo cual
tuvieron miedo de acercársele. Es algo increíble que pudiera un ser humano resistir 40 días y 40 noches de ayuno sin
agua ni alimento, pero Moisés estaba todo el tiempo junto a Jehová y sus fuerzas le sostenían. Estaba en el ayuno
del Señor, Moisés ayunaba y Dios le fortalecía. Dios le llamó al ayuno y Moisés ayunó el tiempo que Dios le guió. La
bendición fue tan grande que al bajar del monte hasta el rostro le brillaba.
En ayuno de varios días sin entregar lo normal es usar agua de vez en cuando; a menos que Dios nos llame al ayuno
sin agua, debemos usarla.
Cuando Dios te ordene no titubees, obedécele que El sabe lo que hace.

AYUNO CON AGUA


En ayuno de varios días seguidos sin entregas, lo común y lo prudente es usar agua a menos que Dios no te haga un
llamado especial de ayunar sin agua, debes usarla en ayuno de varios días. En Mateo 4:1-2 la Biblia dice: “Entonces
Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado 40 días y 40
noches, tuvo hambre”.
Marcos 1:13 dice que en sus 40 días en el desierto los ángeles le servían, algo deberían de servirle (posiblemente
agua porque dice que tuvo hambre pero en ningún momento se menciona que tuvo sed y lo más normal es que
hubiera tenido sed antes que hambre).
Muchas personas no ayunan más de un día porque no pueden hacerlo sin agua. Por supuesto esto le priva de
alcanzar grande bendiciones en ayuno de varios días, pero al entender que pueden usar agua, muchos ayunan los
días que Dios les dirige y reciben gloriosas bendiciones del Señor.
No hay una cantidad específica de agua a usarse ni una cantidad determinada de veces al día, sino que usted debe
pedirle al Espíritu Santo que le dirija y usarla conforme sienta. No debe usarse agua muy fría, es preferible usar
agua fresca ya que el frío podría afectar el estómago en la situación de ayuno.

AYUNO DE CONGREGACION


El libro del profeta Joel 2:15 dice: “Tocad trompeta en Sión proclamad ayuno, convocad asamblea”. Es ayuno de
congregación y la Biblia añade: “Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a las ancianos, congregad a los niños
y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia”. El verso 17 añade que el ayuno es para
interceder por el pueblo para que Jehová no abandone al pueblo y  lo perdone de todo pecado. La palabra añade en
el verso 21 que entonces Jehová hará grandes cosas y el verso 23 dice: “Y hará descender lluvia”. Este llamado es
tan solemne que la palabra demanda que aún los niños de pecho y los recién casados entren en el ayuno. Es ayuno
para orar e interceder por toda la iglesia para que ninguno se pierda.
Si practicáramos el ayuno de congregación desaparecería la tibieza, la vanidad y la comodidad en tantos creyentes
modernos, ninguna iglesia tendría excusa para seguir en mediocridad espiritual. Ya es hora de que las iglesias
comiencen a proclamar ayunos como este para que Jehová limpie la grey.
Un ayuno de toda la iglesia desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde y todos en el templo orando y llorando
delante de Dios, obraría maravillas en la congregación.
Ninguno de los cristianos de las iglesias que dedican horas diarias a la televisión y están saturados de literatura
terrenal, música mundana y deporte están en la voluntad de Dios. Tienen que arrepentirse y apartarse del mundo
para nacer de nuevo.
El ayuno de congregación es la respuesta para la situación actual de3 las iglesias cristianas, es el llamado de Dios
para las iglesias.

EL AYUNO TRABAJANDO


Lo ideal es apartarse sólo con el Señor para orar y leer la palabra, pero hay personas que les gustaría ayunar con
más frecuencia y la única forma de hacerlo sería ayunando en los días de trabajo. Aunque tengamos que trabajar
podemos dedicar bastante tiempo a la oración y a estudiar la palabra para así alcanzar grandes bendiciones en
días de trabajo. No olvidemos que el ayuno es fundamental para el crecimiento espiritual.
Todo siervo de Dios que quiera campañas de gran bendición haga varios días de oración y ayuno seguidos sin
entregar antes de la campaña. Es la fórmula de la victoria en el evangelismo y en cualquier otro ministerio. Gloria a
Dios.
Si usted siente ayunar en los días de trabajo, hágalo pero intente orar lo más posible. Por supuesto traté de
ofrecer ayunos en días que se pueda dedicar por completo al Señor.
Estamos en los días finales y hay que hacer el máximo para alcanzar la plena madurez espiritual para irnos en el
Rapto.