Crecer en Cristo
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PUESTOS LOS OJOS EN JESUS
Miremos hacia arriba, miremos a JESUS
¿PONEN TODOS LOS CRISTIANOS LOS OJOS EN JESUS?

Todo a nuestro alrededor quiere atraer nuestra atención y por eso debemos estar alerta de muchas cosas.
Los cristianos maduros se distinguen entre otras cosas, por su dominio propio a la hora de  decidir hacia donde dirigir su atención.
La palabra nos dice: que los que le miran a El no serán confundidos.

La tecnología está tan avanzada y es tan atractiva a la vez, que la mayoría sucumbimos fácilmente ante sus encantos.
Nuestra relación con Dios debe estar fundamentada en el Amor que es confianza y fidelidad.
No es difícil poner los ojos en Jesús, lo complicado es no apartarlos.

Normalmente nos fiamos más de nuestra propia opinión de las cosas que de lo que Dios piensa en realidad.
Si quiero ser fiel a Dios debo estar dispuesta a no rebatir una decisión que El tenga para mi. Mi ojo natural no discierne lo espiritual, pero mi ojo espiritual debe estar dirigido a ver y entender lo que me pide Dios.

El Señor me habla a través de su Palabra, a través de la voz del Espíritu Santo y además, y muy importante, a través del Pastor de mi congregación.

Si Dios nos pide en su Palabra que pongamos nuestros ojos en Jesús y  es porque sabe lo probable que es desviar la atención hacia miles de cosas de alrededor.

Solo los que están enamorados de verdad saben lo que es mirar todo el tiempo a su “amor” incluso aunque haya miles de kilómetros de distancia.

La sensación que tengo cuando miro a Jesús, es de completa Paz. También siento una verdadera libertad que me permite crecer en todo lo que a El le agrada.

Si miro a Jesús, la necesidad de mi prójimo toma una mayor relevancia,  quedándose  en el olvido todo lo que pertenece a mi ego.
No estamos solos, Dios cuida de nuestras vidas como un Padre Bueno. No nos quepa la menor duda que las pruebas vendrán igualmente, pero que diferente será la solución si estamos o no, mirando a Jesús en ese momento.
Por la mirada sabemos que nos pide la otra persona aunque no nos lo diga con su boca. Igualmente si la mirada del Señor está sobre nosotros podremos conocer si le estamos agradando o no.
Un punto muy valioso para nuestras vidas es conocer la opinión que el Pastor de nuestra congregación, ya que un día en el cielo, él dará cuenta de nuestras vidas.

Muchas veces estamos confundidos en nuestro caminar cristiano, y es de mucha ayuda pedir consejo y dirección a los Pastores para que nos encaminen. Pedir ayuda no es signo de  debilidad  o falta de madurez sino que al contrario es sinónimo de creyente comprometido con Dios. Yo creo firmemente que el Dios del cielo le habla a sus ungidos, y estos a su vez deben guiar a las ovejas a mejores pastos en cada situación.

Nos podremos ahorrar muchas caídas si consultamos antes de tomar decisiones quizás equivocadas.
Actuar a la ligera puede hacernos tropezar fácilmente. Dios es real y su Palabra se cumple si o si siempre. Lo que no es seguro si yo sabré en cada momento cual es su voluntad para mi vida. Muchos son los que presumen continuamente de que tienen la guia del Espíritu, pero sus vidas carecen de Frutos reales.

Si nos sometemos a las
autoridades puestas por Dios en las Iglesias, entonces El derramará abundante Palabra de Verdad.
Mi corazón es engañoso y perverso más que todas las cosas, ¿cómo puedo esperar que del él salgan buenos consejos siendo mi  propia perspectiva cero?

Mi recompensa llegará al final de mi carrera y depende de que puntuación reciba de mis Pastores, entonces seré alabada o reprendida por el Señor.
“Puestos los ojos en Jesús”, así es, y quiero que lo sea por muchos años.
A Dios le cuesta mucho dar forma a un discípulo suyo y por eso quiero aprovechar toda la enseñanza que el deposita en las vasijas de mis Pastores y practicarlas en mi vida.
Es muy valioso para mi caminar cerca de mis Pastores aquí en la tierra, para que cuando vaya al cielo, pueda estar al lado del Señor de Gloria.
Dale la mano a uno de “sus pequeñitos” y arriba en Gloria se la darás al más grande de los Grandes.

Bendiciones.
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