Crecer en Cristo
iglesiasamaria.org
LOS MILAGROS QUE PREDICAN
Toda la gloria es de DIOS
SOLO DIOS PUEDE HACER MILAGROS CREATIVOS

Esto es tan significativo para los hijos de Dios que no debemos pasarlo por alto.
Dios en su fidelidad ha provisto para nosotros todos los mecanismos, si se puede llamar así, para que no nos falte el socorro en cada momento de nuestra vida.

En la Iglesia de Samaria Dios ha hecho y manifestado obras poderosas en gran número. No hablamos de casos aislados, sino de testimonios muy diversos de que la mano de Dios está obrando con poder en medio de su pueblo.

Nadie puede atribuirse ningún mérito por ello; y damos gloria a Dios en cada momento, para que por medio de sus señales y milagros las personas que aun no creen en Jesús puedan acercarse a la salvación.

Cada día que pasa le pedimos a Dios que aumente nuestra fe y nuestra sabiduría para saber anunciar con coraje y valor el nombre de Jesús a las naciones.

Un hijo de Dios que carece de sensibilidad espiritual pasará desapercibido ante la necesidad del prójimo.

Están aumentando cada vez más las “plagas” que atormentan a nuestra sociedad. Hablamos de enfermedades como el cáncer, sida, ébola, depresión, malaria, problemas de corazón etc, etc. Como pueblo de Dios estamos en la obligación de ofrecer esperanza a los perdidos. Vivir en la condición de “!mientras a mi no me llegue...¡” es la cosa más egoísta que podemos hacer.

Nuestra misión en este mundo es anunciar el reino de Dios a los inconversos y para ello, hemos sido encomendados por el Hijo para hacer milagros, echar fuera demonios etc.

Cada uno de nosotros tenemos un llamado de parte de Dios para crecer en poder y en todos los frutos del Espíritu. De esta manera nuestra vida reflejará las virtudes que hay en Jesús y los milagros que Él hizo serán realizados a través de nuestras manos también.
Él  nos ha puesto a cada uno en una congregación para que nuestra vida espiritual crezca como cultivo de Dios. Madurar por medio de la obediencia y la consagración es imprescindible para que Dios se glorifique en nosotros.

¡El mundo necesita, espera, anhela con urgencia ver la manifestación de los hijos de Dios!. No nos escondamos detrás de una máscara de religiosidad.

Si Dios está vivo, yo debo anunciarlo a voz en cuello para que toda la creación oiga y pueda elegir, creer o  no creer.
Norma número uno para crecer espiritualmente: no hacer nada separados del cuerpo de Cristo que es la Iglesia, es decir, seguir el ejemplo de Jesús que nunca hizo nada separado de la voluntad del Padre. El Diablo se ríe de todo aquel “presunto” hijo de Dios que se auto-proclama poderoso e invencible ante el reino de maldad.
“Sin Mi, nada podéis hacer...” eso dijo Jesús. Somos un cuerpo en Cristo y en esa unidad y fidelidad rendiremos al treinta, sesenta o ciento por uno.

La Iglesia de Samaria es un testimonio vivo para España. Cada día nos levantamos junto al Pastor de la congregación en un clamor real para obedecer la Palabra. Le pedimos a Dios que siga trayendo luz y revelación a su siervo José García, para que en estos tiempos no nos falte el alimento espiritual necesario. Si mi Pastor crece y madura espiritualmente, a mi me bendice de la misma manera.
Únete al clamor por las almas perdidas y levanta el nombre de Jesucristo a lo más alto; de  esta manera las potestades de maldad serán atadas primeramente y después echadas de su tronos.

Bendiciones.
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