Crecer en Cristo
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EL RAPTO DE LA IGLESIA
Ya falta muy poco para que Jesucristo venga a por su iglesia
YO CREO EN EL RAPTO, SI, YO CREO

¡Cómo no hablar del Rapto o arrebatamiento en los días que vivimos!
Desde siempre he escuchado que Dios tiene un propósito con cada una de nosotras.
Cuando nos  paramos a ver los programas de noticias y los comparamos con lo que se explica en la   Palabra de Dios, vemos que parecen estar contando lo mismo. El  tiempo está cumplido y no podemos ignorar sobre este asunto, ya que nos va la vida en ello.

Cuando reflexiono sobre el
arrebatamiento me emociono e imagino mil maneras de como será. Mientras lo pienso, un escalofrío recorre todo mi ser. Medito en cómo Él me llamará,¿escucharé mi nombre?

Sé de corazón que esto que vamos a vivir, los que creemos en su nombre, será lo mas increible que nos podamos imaginar. Sigo pensando si escucharé mi nombre de su boca, ¡será maravilloso oir su voz! Ascenderemos a las nubes.
Lo bueno es que no necesito entender como lo hará, solo tengo que tener fe divina
Él me dice que siempre esté velando y que lo haga en todo tiempo; en ese día permaneceré delante de Él, me mirará y yo todo lo entenderé. Él es maestro hasta con su mirada.

“Tenemos la palabra profética más segura, a la cual haceis bien en estar atentos como una antorcha...”
Hace años compuse una canción que decía así...”Y mi nombre gritará y en su nombre yo iré...” Esta letra nacía del anhelo que ya había en mi corazón por Jesús.

Me entusiasma pensar que el Señor viene pronto.

Quiero estar preparada y lista para marchar. Debo hacer mis maletas espirituales para cuando llegue ese día, Él me tome consigo.
Los que creen en el Rapto, son los que se limpian cada día más para que su vestido de novia no tenga arruga ni mancha.
No quiero ser una cristiana que se levante por la mañana, coja su biblia debajo del brazo y se va a la iglesia rutinariamente. ¡No, no quiero ser así! Yo deseo ser una hija de Dios que se despierte temprano y que tenga la luz de la pasión de Jesús en sus ojos. En la creencia del Rapto no hay religión, solo hay pasión por Dios.

Nadie sabe ni el día ni la hora, pero mi pastor me enseña que el año aproximado si que podremos saberlo porque El Espíritu lo revela a los que están esperándole.

¡Él viene pronto, sé que está cerca! Mi corazón desespera por verle, así dice mi pastor. 

Bendiciones.
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