Crecer en Cristo
iglesiasamaria.org
NO ME VA A SORPRENDER EL ARREBATAMIENTO
Tenemos que poner nuestra mirada en el arrebatamiento
NO TE QUEDES EN LA GRAN TRIBULACION, SANTIFICATE AHORA

Yo creo que si no me muevo de estar al lado de la puerta que es Cristo, no me voy a sorprender cuando El me llame.
No faltan apenas unos segundos en el reloj de Dios para que suceda todo esto.
¿Quién quiere ignorar voluntariamente el arrebatamiento?
Tarde o temprano llegará el instante en que los que se queden aquí en la tierra después del Rapto, querrán saber todo acerca de lo que les espera. No es posible hacerse la idea de los acontecimennetos que se van a suceder uno tras otro.

Seguro que toda la información de la verdadera Iglesia ( la que se ha ido) sera ocultada por el anti -cristo y sus servidores. No hablamos de un juego de niños malos que van a hacer daño a unos pocos religiosos. Es mucho mas horrible de lo que jamás podamos explicar.
Junto con la Iglesia se habrá marchado el Espíritu Santo. El escenario de tinieblas envuelto en un manto de paz mundial que propagará el anti-cristo , será de lo más incierto que podamos imaginar.

Es importantísimo poder dejar constancia de la verdad de Jesucristo y de que habrá un dos por ciento (por decir algo) de seres humanos  que se salven. Se pagará el billete para poder reinar en la tierra, con la propia vida. No sera suficiente aferrarse al sacrificio de Jesús en la cruz para no ser condenado, sino que con tu propia sangre y la negativa de recibir la marca de la Bestia, será la única mantera de salvarte.
Lo peor de todo no será que tendrás que morir, sino que en los momentos de mayor angustia no podrás acudir al Consolador.
¿Quién  se mantendrá en pie en aquella hora?

Intentarán buscar respuestas a su calamidad en  fragmentos de las escrituras en videos colgados en internet quizás, libros escondidos en alguna casa de ex-cristianos. Pero no será posible suavizar el precio que te exigirá el falso profeta.  Incluso creo, que tu como la mayoría, desistirás en tu empeño de salvarte para la eternidad y optarás por dejar ponerte la marca con tal de dejar de ser atormentado.
Eso será los mas fácil y también lo que harán millones de personas. ¿Cómo no ceder ante las exigencias de un ser tan diabólico y pacifico a la vez?

Cuando te pregunten si aceptas ser marcado en tu frente y a la vez estén amenazando con matar a tu propio hijo delante tuyo sin ningún escrúpulo,
¿ tu que crees que vas a elegir? Ya sé cual será tu respuesta.

Cuando estabas viviendo feliz en tu casa más o menos acomodado: tenías tu nevera llena, tus hijos sanos y con un poco de dinero en el banco y  te hablaban de seguir a Jesús y darle tu vida, y contestabas de maneras muy parecidas siempre. A veces :  no tengo tiempo, hay que vivir la vida, no quiero encerrarme en una iglesia; incluso alguna vez te atrevías a cuestionar la Obra del Espíritu Santo diciendo, que su forma de visitar las iglesias había pasado de moda. !Te creías muy osado, verdad¡
Hoy lo darías todo por un momento de comunión íntima con El.

Yo te quiero hablar como si aun conservases un poco de luz respecto a lo que Cristo fue para ti alguna vez.
¿Te acuerdas de aquellas lecciones sobre la verdadera oración de comunión que se te predicó tantas veces? !Apodérate de ti mismo por un momento¡. !Escapa de tu desidia y de tu cobardía¡. !Pelea¡, porque aun en estos breves instantes que quedan en el reloj divino, puedes estar a tiempo de salvarte y también de comprar el billete al cielo.
A ti puede que no se te haya movido un pelo de tu cabeza al leer estas lineas, pero confío que aunque sea a uno solo, habré logrado convencer y rescatar.

Tu actitud al leer esta carta seguro que será muy distinta si la estas leyendo antes o después del gran Rapto.
Si es antes puede que no la acabes de leer y a la mitad se te escape una sonrisa burlona por la comisura de los labios, pero si por el contrario todo lo predicho ha sucedido ya, seguro que tus manos temblarán de pavor y tus ojos llorarán con verdadera angustia.
¿Qué mas puedo decirte? Yo me fui con ellos, o quizás estoy a punto de irme.
¿Qué día es hoy?
  
Bendiciones.
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