RECORDANDO PASAJES BIBLICOS QUE CAMBIARON MI VIDA


PASO 13
por Luis Palau

Si usted no tiene un plan de memorización bíblica, comience con los versículos que indico en la lista que sigue. Por mi parte, he
memorizado todos esos pasajes y he meditado en ellos, y ellos han producido un gran cambio en mi vida. Le aseguro que
también pueden cambiar la suya:

Nuevo Nacimiento

__1. Salvación--Juan 3:16

__2. Nueva vida--2 Corintios 5:17

__3. Identidad como hijos de Dios--1 Juan 3:1-2

__4. Dios vive en mí--1 Corintios 6:19-20

__5. Bautizados en un Cuerpo--1 Corintios 12:13


Dios

__6. La eternidad de Cristo--Juan 1:1

__7. El Espíritu de Dios--Juan 15:26

__8. El Espíritu Santo como Consejero--Juan 14:16-17

__9. La fortaleza de Dios--Efesios 6:10-11


Familia

__10. Esposas--Efesios 5:22

__11. Esposos--Efesios 5:25

__12. Hijos--Efesios 6:1-3

__13. Padres--Efesios 6:4


Crecimiento

__14. Tentación--1 Corintios 10:13

__15. Confesión y perdón--1 Juan 1:9

__16. Oración--Juan 14:13-14

__17. Comunión con cristianos--Hebreos 10:24-25

__18. Amor entre cristianos--Juan 13:34-35

__19. Libertad del legalismo--Colosenses 2:20-22


La Palabra de Dios

__20. Autoridad--2 Pedro 1:20-21

__21. Inspiración y propósito--Timoteo 3:16-17

__22. Para nuestra pureza--Salmo 119:9,11


Victoria

__23. El andar en el Espíritu--Gálatas 5:16-17

__24. Dedicación y transformación--Romanos 12:1-2

__25. Victoria por la cruz--Gálatas 2:20

__26. El fruto del Espíritu--Gálatas 5:22-23

__27. La gran comisión--Mateo 28:18-20

__28. Muerte y resurrección en Cristo--Romanos 6:3-4


El futuro

__29. Condenación eterna--Apocalipsis 21:8

__30. El cielo--Juan 14:1-3


Disciplínese para aprender cada semana un versículo o breve pasaje (o más si lo deseara). Subraye cada versículo al
aprenderlo.
Pero eso no es todo. Medite en lo que memoriza. Repita las palabras en su mente una que otra vez durante el día. Pregúntese:
¿Qué diferencia debiera hacer esta verdad en mi vida?

Ore pidiendo que cada versículo permanezca no sólo en su mente sino también en su corazón, a fin de que Dios pueda usarlo
para cambiar su vida. "He meditado mucho en tus palabras, y las he guardado en mi corazón para que me guarden del pecado"
(Salmo 119:11 BD). Pida a Dios que lo ayude a oír lo que El está tratando de decirle a usted a través de Su Palabra.

Comience a aprender de memoria los distintos pasajes mencionados. Luego elija otros. Su vida toda se impregnará de la
Palabra de Dios.

Haga de la memorización bíblica su experiencia personal.
Estudios bíblicos y artículos

Estudiando la Biblia

PASO 11
por Luis Palau

¿Disfruta usted de su estudio personal de la Biblia? ¿Está satisfecho con su
habilidad para poner en práctica las verdades bíblicas en su vida diaria?

Los cristianos a veces descuidan el estudio de la Biblia porque no tienen un
método simple y práctico que convierta el estudio bíblico en algo vivo y dinámico.
Pero no podemos crecer y madurar espiritualmente a menos que comamos del
Pan de Vida en forma regular.

Un líder cristiano declaró: "Nunca habré enfatizado en demasía la importancia y el
valor del estudio de la Biblia... sobre todo en estos días de incertidumbre, cuando
hombres y mujeres prefieren decidir cuestiones desde el punto de vista de la
conveniencia en vez de hacerlo basados en los principios eternos dejados por
Dios."
El estudio bíblico comienza con observación. Nuestras observaciones de
cualquier objeto--incluso de la Biblia--se realizan de acuerdo a la naturaleza del
objeto a estudiar. Observamos las estrellas mirándolas a través de un telescopio
noche tras noche. Observamos el comportamiento de los animales
observándolos durante un largo período en su hábitat natural. Observamos la
Biblia como observaríamos cualquier otro libro--leyéndola cuidadosamente en
forma frecuente.



El Dr. Jaime Gray, maestro de Biblia, declaró: "Hay sólo una ley para el estudio
de la Biblia, y tal ley es leer el Libro. Y una vez que lo haya leído, leerlo otra vez, y
luego sentarse y leerlo nuevamente, y otra vez más, y de esa manera pronto usted
empezará a conocer el Libro."

En una sesión lea por completo el libro de la Biblia que está estudiando o va a
estudiar. Filipenses o Santiago son libros muy adecuados para comenzar un
estudio. Léalos de una vez para obtener una clara impresión del libro como un
todo. No preste atención a los capítulos y versículos. Léalo vez tras vez, y
ocasionalmente use varias traducciones para comprender mejor el mensaje.
Pregúntese: ¿Quién? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Cómo?

Después de observar el texto, sigue la interpretación. Debemos evitar que
nuestras presuposiciones influyan sobre nuestra interpretación. Ore para que el
Espíritu Santo lo ilumine. Si no tenemos Su luz, no contaremos con el
entendimiento adecuado (1 Juan 2:20-27).

Examine el contexto del pasaje que está interpretando. Además compare el
pasaje con relatos paralelos y otras referencias bíblicas.

Carlos Spurgeon dijo: "En nuestros días oímos que los hombres sacan un
versículo de la Biblia de su contexto y exclaman: '¡Eureka, Eureka!', como si
hubieran encontrado una nueva verdad; cuando en realidad no han hallado un
diamante genuino sino un pedazo de vidrio roto."

El mejor comentario bíblico es la Biblia misma. Pero los manuales, diccionarios
bíblicos y un buen atlas nos ayudan a comprender mejor las tierras, costumbres e
historia bíblica. Consúltelos cuando los necesite, pero tenga cuidado de no pasar
demasiado tiempo leyendo acerca de la Biblia sin ir a investigar en la Biblia
misma.

Por último, trate de aplicar la Palabra de Dios a su vida. Si la Biblia no cambia su
comportamiento, no la ha aplicado. Encuentre relaciones entre la Biblia y las
distintas áreas de su vida--sus puntos fuertes y debilidades, sus actitudes y
acciones. ¿Qué le dice la Biblia a usted como hijo o hija, como padre o madre,
como empleado o empleador?

El apóstol Santiago advierte: "Sin embargo no nos engañemos; éste es un
mensaje que no sólo debemos oír sino poner en práctica" (Santiago 1:22 BD).
Obedezca la Palabra meditando en ella en oración, buscando una mayor
comprensión y una aplicación más práctica.
Observación. Interpretación. Aplicación. Estos tres pasos sencillos son la llave
que abrirá la puerta a un estudio bíblico dinámico y emocionante.

¿Por qué no empieza ya a disfrutar de su estudio bíblico personal?

Memorizando la Palabra de Dios

PASO 12
por Luis Palau


Advertencia: Las autoridades han determinado que la memorización de las Escrituras puede ser peligrosa para su salud
espiritual.
Un sabio cristiano cierta vez le preguntó a un joven estudiante de la Biblia cuánto había memorizado de la Palabra de Dios. El
muchacho respondió que había aprendido de memoria 1500 versículos.

--¿Eso significa que podrías citar 1500 versículos ahora mismo?--inquirió el hombre, incrédulo.

--Así es--contestó el joven con evidente orgullo.

--Ojalá pudieras citar sólo cinco versículos... pero también vivirlos--respondió el primero. El muchacho sólo tenía conocimiento
intelectual de las Escrituras, pero no las había aplicado a su corazón.

Hace muchos años el sacerdote de la villa de Kalonovaka, Rusia, comenzó a tenerle gran simpatía a un muchachito que
recitaba las Escrituras con lo que aparentemente era mucha piedad. Ofreciéndole varios alicientes, el sacerdote consiguió
enseñar al niño los cuatro Evangelios, e hizo que un día los recitara de corrido en la iglesia.

Después de sesenta años, todavía le gustaba recitar las Escrituras, pero en un contexto que hubiera horrorizado al viejo
sacerdote. El alumno ejemplar que había memorizado tantos pasajes de la Biblia era Nikita Khruschev, el fallecido líder
comunista soviético.

Juan W. Alexander, quien fuera presidente de la Cruzada Estudiantil para Cristo, nos hace la siguiente advertencia: "Hay muy
pocos méritos en el mero proceso de memorización de la Escritura. Uno podría memorizar porciones voluminosas y ser ateo.
Satanás memorizó lo suficiente como para poder usar cuando tentó a Jesús."

Y Alexander continúa diciendo que, sin embargo, "la memorización es útil cuando anhelamos que la Escritura llene de energía
nuestra vida."

Advertencia: Las autoridades también han determinado que la memorización de las Escrituras puede aumentar
considerablemente su vitalidad espiritual.

Entonces, mi amigo, ¿cuál es la diferencia entre la memorización superficial y la beneficiosa? Creo que la meditación y la
oración.

Lo único que puede lograr la memorización en sí es aguzar nuestra capacidad intelectual. Pero la memorización acompañada
de meditación nos ayuda a pensar en forma derecha en un mundo torcido.

La Biblia dice: "Y ahora hermanos... deseo decirles algo más: centren ustedes el pensamiento en lo que es verdadero, noble y
justo. Piensen en lo que es puro, amable y honorable, y en las virtudes de los demás. Piensen en todo aquello por lo cual pueden
alabar a Dios y estar contentos" (Filipenses 4:8 BD).

¿Cómo podemos pensar en lo que es puro cuando cada día somos confrontados por la impureza? Meditando expresamente en
la Palabra de Dios.

No podemos leer la Biblia todo el día, pero siempre podemos meditar en los pasajes de la Escritura--si los hemos memorizado.
Los estudios muestran que después de 24 horas, podemos recordar con exactitud el 5% de lo que oímos, el 15% de lo que
leímos, el 35% de lo que estudiamos, pero el 100% de lo que memorizamos.

Permítame sugerirle cinco consejos para memorizar las Escrituras. Creo que han de serle útiles.

1. Lea el versículo al menos 10 veces.

2. Escríbalo 20 ó 30 veces lentamente, pensando en cada palabra.

3. Trate de citarlo y practíquelo; debiera resultarle fácil.

4. Medite en él durante el día y repáselo en los días siguientes.

5. Comparta el versículo con otros en sus conversaciones.

Lo animo y aliento a que comience a memorizar pasajes de la Biblia--y a meditar en ellos. ¿Por qué no empieza esta misma
semana? Pero recuerde la advertencia: el hacerlo puede cambiar su vida. ¿Le atrae la idea?
Crecer en Cristo
iglesiasamaria.org

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